INFORME DE AGRONEGOCIOS: JULIO 2024
Resumen
Estimados lectores: A continuación, les presentamos nuestro informe para la empresa agropecuaria correspondiente al bimestre pasado (junio-julio). Es otra de nuestras formas de estar en contacto con ustedes, acercándoles la mirada de El Criterio sobre la actualidad del sector. Esperamos que sea de su interés.
Ganadería
Anuncios y movimiento de precios
Los meses de junio y julio estuvieron marcados por precios de hacienda estables, sin repuntes en general para todas las categorías, lo que significa que los márgenes están deteriorados para los distintos ciclos de la ganadería: cría, recría y engorde. Durante el 2024, estamos pasando por eventos climáticos de todo tipo, excesos hídricos en región pampeana en abril, muy fuertes heladas sobre fines de otoño y principios de invierno y la falta de precipitaciones los últimos dos meses, lo que llevó a un cierto retraso en la oferta de terneros, con una salida apresurada el último mes ante la menor oferta de pasto en los campos. El precio de los terneros se ubica entre 2200 $/kg y 2500 $/ kg según calidad y peso. Los feed lots presentan un buen nivel de ocupación, con un novillito gordo que puede valer arriba de los 2200 $/kilo. El novillo más pesado, de 390 a 430 kilos, está en el orden de los 1900 a 2000 $/kilo, dando una relación ternero/novillo cercana a 1,25.
Como dijimos al principio, el negocio parecía estar “en pausa”, hasta que llegaron los anuncios del presidente Javier Milei en la Rural. Lejos de quedar solo en una promesa del acto inaugural, se concretó la eliminación de las retenciones para la exportación de carne de vaca (categorías A, B, C, D y E) y la reducción de las retenciones del 9% a 6.75% para la de novillo, provocando un repunte en los valores. Según María Julia Aiassa, analista de Rosgan, lo que sucede ahora es que esta medida podría no estar generando el efecto deseado sobre la ganadería argentina. Advierte que los recientes anuncios oficiales respecto de la eliminación total de los derechos de exportación para la carne de vaca, contra una reducción parcial para el resto de las categorías, no estarían generando los mejores incentivos para revertir la situación que atraviesa al sector por estos días. Lo que sucede es que, si bien la oferta de animales enviados a faena sigue cayendo en relación al año pasado, la proporción de hembras que componen dichos movimientos continúa siendo elevada para los niveles de equilibrio del stock nacional. De esta forma, Aiassa comenta que este diferencial impositivo que comenzaría a gozar la exportación de carne de vaca, lejos de promover el crecimiento de la producción, estaría desprotegiendo nada menos que el corazón productivo, los vientres.
En el mercado del novillo, el anuncio le brinda a la industria algo más de competitividad, pero no es suficiente para llevar el costo de la hacienda a valores más similares a los de la región. A valor de la carne hoy, con el dólar 80% oficial y 20% divisa y considerando la baja anunciada de los derechos de exportación, la carne queda en 4,10 u$s/kg, frente a 3,95 u$s/kg en Uruguay y muy por debajo se ubican Brasil y Paraguay (2,51 u$s/kg y 3,10 u$s/kg respectivamente)
Actualmente el 70% de la carne es consumida en el mercado interno, que no repunta en su demanda y se encuentra a la fecha entre 42 y 45 kilos/habitante/año. Para que el consumo interno vuelva a aumentar, dependerá de lo que suceda con la economía en general: la inflación, la evolución de los salarios y el empleo. En el mercado internacional, el 30% restante como destino de la carne, en el primer semestre se mostró una demanda muy activa por parte de China, pero sin convalidar aumentos de precios hasta junio. Si cae esta demanda, podrían variar los precios en el segundo semestre. A su vez, los principales exportadores a china, que son Estados Unidos y Brasil, están abriendo nuevos destinos para no tener una dependencia del país asiático. Sin olvidar que Estados Unidos también es un fuerte importador de carne y un mercado a aprovechar por nosotros, Argentina por ahora no está en condiciones de recorrer ese camino.
La Argentina debe producir más carne bovina. Si bien queda mucho trabajo y tiempo para que el gobierno logre seguir corrigiendo variables económicas, entendemos que las medidas que empezaron a tomar para el sector, van por el camino correcto. La ganadería está para mucho más, si se da previsibilidad y rentabilidad al negocio, logrando así, competitividad respecto a nuestros países vecinos.
Agricultura
Campaña 24/25: escenario de mercado granario complejo
El productor agrícola se encuentra expectante esperando que se den más señales por parte del gobierno para definir los próximos pasos de la campaña 24/25. Las lluvias que llegan de a poco, combinado con los precios de los granos en baja, de alguna manera cuestionan la tecnología a aplicar, como la fertilización en los cultivos de fina y el plan de siembra de gruesa. No está claro aún las hectáreas que serán destinadas a maíz por la baja en las cotizaciones futuras y para no caer en la trampa de la chicharrita nuevamente. Algo similar pasa con el área de girasol, luego de haber sufrido una caída en el precio de la campaña pasada. Esto se refleja en la venta de híbridos, que viene un tanto retrasado comparado con años anteriores. Sin alguna señal que cambien las expectativas, la soja será entonces la que gane área respecto a los otros dos cultivos.
Estamos en un momento de mercado complejo, bajista en cuanto a precios se refiere. El mercado está tomando las producciones actuales, sin algunos recortes, y las proyecciones de producción mundial de la nueva campaña, siendo de alguna forma bastante optimista en el volumen global a lograr. Con esta proyección de oferta y demanda, el mundo aumentaría stocks, y ese dato inicial es bajista en general. Mucho falta por delante: el mercado climático de EEUU, el ajuste de las pérdidas concretas de maíz por la chicharrita en Argentina y Brasil, el daño en las existencias en el sur de Brasil producto de su inundación, como así también la cifra concreta del daño por sequía y heladas en Rusia. A lo que luego habrá que sumarle el mercado climático sudamericano. Todos estos fenómenos mencionados pueden modificar claramente las proyecciones de producción y stocks mundiales, con el consiguiente impacto en los precios. Otro dato no menos importante es que los fondos especulativos están vendidos en cantidades mayores respecto a años anteriores, lo que impulsa la tendencia bajista. Tampoco hay que olvidar que los distintos conflictos bélicos existentes pueden modificar el escenario. El mercado local, no está ajeno a el panorama internacional que copia la misma tendencia.
El productor para esta campaña debe poder esperar y pasar la coyuntura actual de precios bajos, con sensaciones de retraso cambiario, medidas sobre los derechos de exportación y salida de cepo que podrían darse en el corto plazo, en este contexto tendrá que tomar decisiones. Será sin dudas una campaña compleja y que requerirá que las empresas tomen decisiones a último momento.
Administración
Esperando señales
El productor se encuentra con un escenario distinto al esperado al iniciar la toma de decisiones. Nos imaginamos una campaña 24/25 de un gobierno con otras reglas de juego. Se esperaban mayores cambios para esta época en el sector agrícola, sin embargo, a pesar de que van de a poco, hay optimismo en el sector. El propio presidente remarco en su discurso en la rural, que se buscan cambios profundos en la economía, pero conseguir sustentabilidad lleva tiempo. “El cuadro de situación heredado era demasiado grave como para una solución inmediata”, y aseguró que están avanzando sin pausa en la agenda de desregulación y de apertura comercial. Dio anunció a una serie de medidas para el campo argentino, entre ellas, las que comentábamos al principio para el sector ganadero, eliminación y reducción de los derechos de exportación en carne vaca y novillos respectivamente, desburocratización del comercio de granos eliminando la necesidad de reinscribirse en RUCA, avance en un régimen de amortización de forma acelerada para los bienes de capital del sector agro, modificación del tratamiento contable del ganado de forma que pague impuesto a las ganancias por la venta y no por el engorde, incentivar la inversión en genética bovina, bajar el impuesto país al 7.5% en septiembre y eliminarlo en diciembre.
La demanda de insumos marcha a paso lento, comprando lo justo y necesario para ir cubriendo las labores. Si realmente se efectiviza la reducción del impuesto país, esto impactará en los valores de los insumos que llegan del exterior y a su vez se trasladará automáticamente al margen bruto del productor agropecuario. Esta medida como tantas otras que se esperan, le permitirán al productor tener la posibilidad de seguir aumentando la inversión en tecnología al campo. La financiación en pesos para la compra de insumos hasta un año a tasas razonables es entre el 35 y 40% (a diferencia de las que contábamos con el año pasado de más del 150%), o en dólares a tasas que rondan entre el 0.4 y 0.6% mensual a cosecha de fina y gruesa.
La tasa de los créditos en pesos ha ido cayendo a valores inferiores al 50% anual, y en algunos casos se han visto hasta tasas cercanas al 40% para compra de bienes de uso. También se va generalizando la oferta de créditos en dólares, para capital de trabajo, producción o compra de maquinarias, a tasas que van del 5% al 7% anual.
Para ir cerrando y a modo de conclusión, el trabajo duro del gobierno será este año. Las empresas estarán a la defensiva, pero no paralizadas porque ya hay experiencia que en este tipo de escenarios y jamás se bajan los brazos. Hay que ver cuánto está dispuesto el gobierno a seguir tirando de la soga, porque ni la capacidad de aguante económico ni la paciencia son infinitas. Se han logrado avances, pero todavía falta mucho.
“Eres alguien de éxito cuando has hecho las paces con tu pasado, estás enfocado en tu presente, y eres optimista sobre tu futuro”. Zig Ziglar
Hasta el próximo informe.
Un cordial saludo.